Olas de calor y salud mental


🌡️ Los efectos poco conocidos del cambio climático en España: una amenaza también para la mente

“Las olas de calor que golpean actualmente a España podrían tener consecuencias más graves de lo previsto, afectando no solo a la salud física, sino también al bienestar mental. Un estudio reciente revela que la exposición prolongada a temperaturas elevadas incrementa el riesgo de sufrir trastornos psicológicos, una amenaza que afectará especialmente a los más jóvenes si no se toman medidas urgente.”

🔥 Temperaturas alarmantes, no típicas de verano

Los negacionistas suelen decir que “estos calores son normales en verano”. Esa afirmación es no solo incorrecta, sino también peligrosa:

📈 Datos históricos

En las últimas cinco décadas, los días de verano (≥ 25 °C) han pasado de 90 a 145 días al año, es decir, ¡dos meses más de calor intenso!


Las noches tropicales (≥ 20 °C) han aumentado en 18 días, de 45 a 63.

Desde 1971 a 2022, la temperatura media urbana se ha disparado en +3,54 °C, mucho más que la media global (+0,71 °C).

Junio de 2025 marcó récord con olas de calor precoces desde finales de mayo; se superaron los 40 °C en decenas de estaciones y se registraron 380 muertes atribuibles al calor en junio.


No, no es un “veranito más”: los datos demuestran un calentamiento claro y muy por encima de cualquier variabilidad estacional natural.

🧠 Salud mental: un coste invisible pero creciente

El impacto psicológico del calor ha sido menos visible, pero los estudios empiezan a encender alarmas:

Una investigación con adolescentes de España y Países Bajos mostró que las temperaturas extremas aumentan síntomas de ansiedad, depresión y problemas de atención.

Un estudio global estima que por cada 1 °C que sube la temperatura, el riesgo de problemas mentales aumenta un 0,9 %.

En Australia, estudios proyectan un aumento del 50 % en trastornos mentales relacionados con el calor en las próximas décadas.

La Agencia Europea señala que además de ansiedad y depresión, el calor agrava comportamientos salvajes, estrés extremo y pensamiento suicida.


En resumen: el calor extremo ataca la mente, no solo el cuerpo.

💀 Consecuencias catastróficas: fisiológicas, económicas y sociales

🫀 Salud física

Aumento de hospitalizaciones por golpes de calor, agotamiento, deshidratación, presión baja, desmayos.

Mortalidad asociada, sobre todo en junio y julio: solo en 2025, y sin contar julio, ¡380 muertes solo en junio!


💸 Economía

Agricultura: cultivos desertificándose, sequías históricas, incendios incontrolables (Cataluña, Huelva…), costes millonarios en destrucción y pérdida de cosechas.

Turismo: la “ventana climática” de verano pierde estabilidad, y años como 2022 y 2023 ya han sido excepcionales.

Infraestructura: restricciones en el transporte (pistas de tren, carreteras fundidas), apagones por exceso de demanda energética.


🚶‍♀️ Flujos migratorios y fragmentación social

Regiones del sur pueden volverse inhabitables si se proyectan escenarios de +4 °C (RCP8.5) hacia 2100. (Hay previsiones que adelantan está posibilidad incluso en 50 años).

Esto forzará migraciones internas y hacia el norte de Europa, tensionando nuestras sociedades y sistemas de acogida.

En este escenario, los movimientos extremistas y racistas crecerán, aprovechando el miedo y la competencia por recursos (vivienda, agua, trabajo). El caldo de cultivo para xenofobia y violencia institucional aumentará.

🧩 Negacionismo: ¿»Es solo verano»? Una postura peligrosa

Los negacionistas minimizan estos cambios, afirmando que “siempre hace calor” o que lo actual es “clima normal de verano”. Pero:

Las olas de calor se presentan mucho antes (mayo – junio frente a julio – agosto tradicionales).

Crecen en frecuencia, duración e intensidad: más del doble de días de calor extremo hoy que entre 1980‑2000.

Las muertes y hospitalizaciones derivadas del calor se disparan, incluso en jóvenes y adultos sanos.


Negar esta realidad no solo es ignorancia: es un riesgo social, político y sanitario.

🚨 Conclusión: una urgencia psicológica y social

El cambio climático amenaza España en múltiples niveles:

Salud física: golpes de calor, muerte y enfermedades crónicas
Salud mental: Trastornos crecientes, afectación de niños y adolescentes
Economía: Pérdida de productividad, turismo, agricultura
Sociedad: Migraciones, tensiones, extremismos…


La ola de calor actual no es un “veranillo de San Juan tardío”: es una llamada de alerta para actuar ya.

Necesitamos políticas valientes: adaptación urbana, sistemas de alerta temprana, redes de apoyo psicológico, reforma agraria sostenible, gestión del agua y educación climática. Sin ello, vivimos una crisis sistémica con consecuencias devastadoras.

📢 ¿Y tú qué piensas?

Compártelo en redes, comenta: ¿qué impacto psicológico te preocupa más? ¿Cómo protegerías a los jóvenes de este estrés climático?


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